Mi historia

Me llamo Camila.

Desde hace años trabajo en el cuidado capilar con una idea muy clara: obtener resultados reales sin renunciar nunca al confort ni a la tolerancia.

Polar nació de una conversación que me marcó. Un día, una clienta me dijo:
“Quiero cubrir mis canas en diez minutos, pero no quiero volver a pasar por el olor fuerte, el picor ni ese resultado tan evidente que grita ‘tinte’.”

En ese momento entendí que la necesidad no era solo cubrir las canas.
Era hacerlo sin traicionarse, sin cambiar la imagen de una misma, sin compromisos.

Así imaginé Polar como un gesto sencillo y tranquilizador:
un champú colorante, sin mezclas, sin kits intimidantes.
Se aplica sobre el cabello seco, se centra en raíces y sienes, se deja actuar 10 minutos… y se aclara.

Mi exigencia siempre ha sido la misma:
una cobertura rápida, un resultado natural y homogéneo, y sobre todo una fórmula pensada para la tolerancia.
Una base lavante suave, activos nutritivos y elecciones “sin” para evitar cualquier ingrediente innecesariamente agresivo.

Polar es esa promesa:
devolver el control cuando tú lo decidas, con una elegancia que no se nota.